8 circuito Nacional de Teatro

La histórica murga uruguaya Asaltantes con Patente está presentando, en el marco del 8° Circuito Nacional de Teatro, el espectáculo con el que ganó el concurso del Carnaval 2013 de Uruguay. La gira comprende más de 24 fechas en distintos escenarios argentinos, y en cada lugar donde actúan resultan ovacionados por el público.

El espectáculo que ofrece este año contiene todos los ingredientes de la murga tradicional: humor, ironía, reflexión y una profunda crítica social. Los cuplés están llenos de guiños y complicidades con los espectadores, y giran en torno a la relación entre un padre, su hijo de 33 años que no trabaja y el fantasma de un abuelo, que ya murió pero sigue presente entre sus familiares. Uno de los puntos más altos es el momento en que hablan de “Los Progres”, en que satirizan ideales uruguayos que parecen caducar en cuanto los representantes de esos ideales ejercen el poder. También la escena de los deliveries, con música de “La maldición de Malinche”, se lleva muchos aplausos. Los intervalos entre acto y acto, a cargo del reconocido actor de stand up Pablo Aguerrizábal,  son sin duda los momentos más graciosos e inolvidables, con intervenciones en solitario sobre el escenario donde interpela a la platea de modo casi infantil a incentivarlo a cantar letras de canciones que acaba de inventar. “Las verdades envejecen más rápido que uno mismo” se escucha como reflexión hacia el final, en una conmovedora retirada que da cuenta de la condición humana y las relaciones con el entorno.

Asaltantes, que no había participado en el concurso de carnaval en los últimos tres años, reapareció en los tablados por decisión de dos ídolos actuales del fútbol uruguayo: Álvaro Recoba –de Nacional- y Tony Pacheco -de Peñarol-, quienes juntos se hicieron cargo de la conducción y la producción general de la murga. Sin embargo, es una murga que está presente en el carnaval desde 1928, y debe su nombre a Antonio “Cachela” Casaravilla, que se inspiró en el robo que un grupo de anarquistas realizó en esa época a una casa de cambios.

“Estamos muy felices de que en este Circuito se enmarque el género murga dentro del teatro”, afirma uno de los coristas más antiguos de la agrupación, Marcelo Pallarés, en diálogo con este suplemento, mientras sus compañeros “calientan la garganta” minutos antes de salir a escena.

-¿Qué significa para ustedes integrar el Circuito Nacional de Teatro?

-Para nosotros es un lujo, un privilegio. Es un lujo porque estamos recorriendo el país haciendo más de 20 shows en un mes, yendo a lugares que generalmente no podemos visitar. Hay que tener en cuenta que, salvo las murgas consagradas como “Falta y Resto” y “Agarrate Catalina”, las giras que realizan murgas como las nuestras en Argentina no trascienden la provincia de Buenos Aires.

-¿Una murga puede ser parte de la programación de un festival de teatro?

-Sí, porque el género murga es tan válido como el teatro tradicional. Me animaría a decir, incluso, que la murga es más compleja y más rica, por lo menos en Uruguay. Salir en una murga implica saber tocar, bailar, cantar, actuar, la formación actoral es bastante completa. Y el modo de trabajo es distinto porque en teatro los actores hacen dos o tres funciones por fin de semana, en cambio las murgas en el Uruguay participan en el carnaval durante un mes y medio. Son 45 días recorriendo todos los barrios de Montevideo, haciendo de cuatro a seis toques por noche. Es una recorrida que te permite llegar a mucha gente que no va al teatro. Además los tablados, la calle, te exige un nivel de entrenamiento y de captación de atención que en el teatro tradicional no lo veo.

-¿Por qué al público argentino le gusta tanto la murga uruguaya?

-Me parece que el mensaje de la murga es muy directo, es un mensaje que llega a través de la música y el humor. La esencia de la murga es la crítica, es subirte al escenario a criticar las cosas que han sucedido durante un año en tu país y en el mundo y esas cosas se dicen en un lenguaje muy directo, generalmente con música  conocida al oído de la gente, por lo cual el mensaje llega rapidísimo y a la vez con humor, que es la manera más eficaz de decir lo que pensamos.

-¿Qué se siente ser parte de Asaltantes con Patente?

-Bueno, ponerse la camiseta de esta murga tan emblemática no es fácil para cualquier murguista. Lo que se dio este año es una suerte de renovación con gente joven pero muy talentosa en el género. Un equipo muy equilibrado, con experiencia, como en mi caso y el de Ronald Arismendi (percusionista), o con ganas de aprender y ponerle garra, como lo están demostrando mis compañeros. Hoy, Asaltantes quiere continuar los próximos días de fiesta, como lo venimos haciendo desde que dejamos Uruguay. Realmente lo disfrutamos mucho, y en la medida que vemos que en todos los lugares que vamos el resultado es bueno, no tenemos más que agradecer a Rey Momo y al Carnaval, con la expectativa de seguir viniendo en los próximos años.